05/02/2018

Municipalidad se hará parte de querella por daños a escultura patrimonial


La Coordinadora de Espacios Públicos del municipio, entregó un primer balance de lo que fue el paso de la carrera Santiago Eprix, Fórmula E, por el sector de Bellas Artes y Parque Forestal.


Santiago, 02 de febrero de 2018.- A casi 48 horas de finalizada la carrera de la Fórmula E, la Coordinadora de Espacios Públicos de la Municipalidad de Santiago, Bernardita Lorenzini, realizó un balance preliminar de los daños y problemas ocasionados en la comuna de Santiago que dejó la carrera Santiago Eprix, Fórmula E, en el sector de Bellas Artes y Parque Forestal.

Lorenzini, detalló que se conformó un grupo especial que trabajó previo, durante y post carrera para fiscalizar en terreno el evento. “Se constituyó una cuadrilla, en la que participaron 9 Direcciones Municipales, quienes realizaron un primer levantamiento de información. Es importante señalar que en este minuto la actividad está en desmontaje por lo que aún tenemos información parcial, en cuanto se nos devuelva el parque y el trazado de lo que corresponde a la comuna de Santiago, generaremos un reporte final con los eventuales daños causados” señaló.

Uno de los perjuicios más visibles ocasionados al patrimonio de la comuna, fue el provocado a la estatua “Ícaro y Dédalo” de Rebeca Matte, la cual está ubicada en el frontis del Museo de Bellas Artes. Por este hecho Lorenzini dijo que “la Municipalidad se va  a sumar a las acciones legales que realicen el Museo Nacional de Bellas Artes y la DIBAM, contra quienes resulten responsables”.

La escultura, instalada en  la comuna en 1930, es parte patrimonio de Santiago, está avaluada en 300 millones de pesos aproximadamente y su restauración costaría cerca de 100 mil dólares.

En esa línea, la Coordinadora de Espacios Públicos señaló que “siempre las medidas de seguridad son pocas cuando se desarrollan este tipo de eventos masivos.  Nosotros cuando conocimos finalmente los detalles del trazado impuesto al municipio en nuestra comuna, comenzamos a exigir todo tipo de medidas de seguridad y, en función de esto, exigimos que el Museo de Bellas Artes y el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) fueran envallados, medida que no estaba contemplada por la organización, pero que accedieron sin problema alguno a hacerlo.